REGINSMÁL

Sígurd fue a la caballada de Hiálprek y se eligió un caballo, el que después se llamó Grani. Regin, el hijo de Hréidmar, se encontraba ya en casa de Hiálprek; era él más habilidoso que cualquier otro hombre, y enano de estatura; era sabio, cruel y entendido en magias. Regin crió y enseñó a Sígurd, y lo quería mucho. Le contó a Sígurd de sus antepasados, y cómo fue que Odín, Hónir y Loki llegaron una vez al torrente de Andvari; aquel torrente estaba lleno de peces. Un enano que se llamaba Andvari se estaba mucho en el torrente en la forma de un lucio y allí se hacía de comida. Nutria se llamaba nuestro hermano, le dijo Regin, y se iba muchas veces a aquel torrente en la forma de una nutria. Se había cogido un salmón y estaba comiéndoselo en la orilla con los ojos entronados. Loki le pegó una pedrada y lo mató. Los ases se consideraron muy afortunados, y le sacaron la piel a la nutria. Aquella misma noche fueron a albergarse en casa de Hréidmar, y le mostraron su caza. Entonces nosotros los agarramos y le pusimos por precio de sus vidas que llenaran de oro la piel de la nutria y que también por fuera la cubrieran de rojo oro. Ellos enviaron entonces a Loki a que consiguiera el oro. Este fue en busca de Ran para que le dejara su red, y se fue entonces al torrente de Andvari y le echó la red al lucio, y e´l cayó en la red. Loki dijo entonces:

1 “¿Qué pez eres tú que vas por el agua
y evitas tan mal el peligro?
Tu cabeza ahora del Hel rescata:
¡Dame tu llama del río!”

Andvari dijo:

2 “Andvari me llamo, fue Oin mi padre;
por muchos torrentes he ido;
norna bellaca un día fijó
que tuviera que estarme en el agua.”

Loki dijo:

3 “Respóndeme, Andvari, si aprecias tu vida
en la sala que gentes moran:
¿Con qué se castiga a los hombres del mundo
que aquí con palabras clavan?”

Andvari dijo:

4 “Por duro castigo los hombres del mundo
el Vadgélmir habrán de cruzar;
las falsas palabras que ellos mintieron
ramas muy largas tienen.”

Loki vio todo el oro que tenía Andvari. Cuando éste le presentó su oro, se guardó un anillo, pero Loki se lo quitó. El enano se metió a su roca y dijo:

5 “Esto hará el oro que Gust tenía:
hermanos dos perderán la vida
y príncipes ocho habrán de luchar.
¡Por nadie gozado será mi tesoro!”

Los ases le llevaron a Hréidmar aquellas riquezas y llenaron la piel de la nutria y la pusieron de pie. Tuvieron luego los ases que amontonar oro sobre ella y taparla. Una vez hecho esto, Hréidmar fue a mirar, y vio un pelo del bigote y dijo que lo taparan. Odín sacó entonces el anillo de Andvari y tapó aquel pelo. Loki dijo:

6 “Ya tuyo es el oro, el mucho pagado
que a mí me salvó la cabeza;
desdicha segura a tu hijo vendrá:
¡Muerte a los dos os aguarda!”

Hréidmar dijo:

7 “Lo dado tú diste, mas no como amigo.
¡Con mala intención tú diste!
¡Muertos ahora estaríais ya
si hubiera sabido el hechizo!”

Loki dijo:

8 “Más todavía feroces querellas
habrá, lo sé, entre parientes;
señores, te digo, aún no nacidos
por esto tendrán que luchar.”

Hréidmar dijo:

9 “Rojo mi oro, seguro es eso,
mío será mientras viva;
poco yo temo amenazas tuyas.
¡Anda y largaros de aquí!”

Fáfnir y Regin exigieron de Hréidmar la indemnización por su hermano Nutria. El dijo que no. Fáfnir atravesó con la espada a su padre Hréidmar mientras dormía. Hréidmar llamó a sus hijas:

10 “¡Lyngheid y Lofnheid, sabed que me matan!
¡Bien lo obligado se cumpla!”

Lyngheid respondió:

“Poco su pena, aunque pierda al padre,
la hermana en hermano la venga.”

Hréidmar dijo:

11 “Ten una hija, oh señora lobuna,
si es que al príncipe hijo no das;
mucho por fuerza búscale esposo:
¡El hijo que tengan tu pena vengue!”

Hréidmar murió entonces y Fáfnir tomó todo el oro. Regin le pidió entonces su herencia del padre, pero Fáfnir le dijo a eso que no. Regin le preguntó entonces a su hermana Lyngheid cómo podría hacerse de la herencia del padre. Ella dijo:

12 “Comedido a tu hermano pídele tú
herencia y mejor talante.
¡No con la espada exigir tú quieras
riquezas de Fáfnir!”

Regin le contó todo esto a Sígurd.
Un día Sígurd fue a casa de Regin y fue muy bien recibido. Regin dijo:

13 “Ya a nuestra sala el hijo de Sígmund,
el hombre atrevido, aquí nos llegó;
a guerreros más viejos en ánimo gana.
¡Me espero yo guerra de lobo hambriento!

14 Al intrépido príncipe yo criaré;
venido es ahora el hijo de Yngvi;
señor el más grande será bajo el sol,
de su vida los hilos el mundo abarcan.”

Sígurd estaba siempre luego con Regin; éste le contó a Sígurd que Fáfnir se encontraba en Gnitaheid, en la forma de un dragón; tenía él su Yelmo del Espanto, que aterrorizaba a todos los seres vivos. Regin le hizo a Sígurd la espada llamada Gram. Tan cortante era, que la metió en el Rin y la puso contra un copo de lana que llevaba la corriente, y lo mismo lo cortó el copo que al agua; con aquella espada Sígurd rajó y partió el yunque de Regin. Regin incitó luego a Sígurd a que matara a Fáfnir. Esto le dijo:

15 “Alto reirán los hijos de Húnding,
aquellos que a Eylimi vejez quitaron,
si rojas anillas se gana el señor
mejor que él corre a vengar a su padre.”

El rey Hiálprek le dio a Sígurd un ejército de barcos para que vengara a su padre. les cogió una gran tempestad, y pasaron por delante de una montaña en un cabo. Un hombre estaba en aquella montaña y dijo:

16 ¿”Quiénes de Réfil caballos cabalgan
por altas las olas, por mar rugiente?
Sudorosos van los potros de vela,
con el viento no pueden las jacas del mar.”

Regin respondió:

17 “en el árbol del agua con Sígurd vamos,
viento nos vino que a muerte arrastra.
¡Terrible la mar en la borda pega
del corcel de rodillos! ¿Mas quién preguntó?”

El hombre dijo:

18 “Llamáronme Hníkar, oh joven volsungo,
ya el cuervo gozoso y los hombres muertos;
llámalo tú al que está en la montaña
Feng o Fiólnir. ¡Con vosotros llevadme!”

Tiraron a tierra y el viejo subió al barco, y entonces cesó aquella tempestad. Sígurd dijo:

19 “Cuéntame, Hníkar, pues tú los agüeros
de dioses y hombres sabes:
Si se ha de luchar y blandir la espada,
¿qué buenos presagios hay?”

Hníkar dijo:

20 “Muchos de lucha, si es que se saben,
buenos presagios hay:
Provechoso sé yo que negro el cuervo
al tronco de espada acompañe.

21 Este el segundo, si sales afuera
listo y dispuesto a partir:
Mira si ves dos hombres de bien
que delante estén de tu casa.

22 Este el tercero, si oyes que el lobo
bajo ramas del fresno aúlla:
ventaja te da sobre hombres con yelmos,
si tú el primero los ves.

23 Nadie en combate cara le dé
de la luna a la hermana que tarde brilla;
ganan victoria los pronto atrevidos
que entienden mirando y forman en punta.

24 Muy mal agüero camino a la lucha
es que tu pie te tropiece:
pérfidas disas están a tu lado,
aquellas que muerto te quieren.

25 Lavado y peinado el discreto esté
y ya de mañana comido:
ignórase dónde a la tarde irá.
¡Malo es perder ocasión!”

Sígurd tuvo una gran batalla con Lyngvi, el hijo de Húnding, y con sus hermanos. Allí cayeron Lyngvi y sus tres hermanos. después de la batalla Reghin dijo:

26 “¡Por espada cortante el que a Sígmund mató
ya en águila abierta la espalda tiene!
¡No hubo de rey heredero mejor
qie elñ campo tiñera y al cuervo alegrara!”

Sígurd volvió a casa de Hiálprek. Entonces incitó Regin a Sígurd a que matara a Fáfnir.